Recordándola

Sentí como una chispa de tranquilidad me recorría el cuerpo, mi orgullo se estaba diluyendo y Zoe era la única razón. Mi amor por ella me había fortalecido, pero la distancia estaba matándome. Hay quien dice que se puede amar a la distancia, y puede que sea cierto, pero en mi caso no lo es. La única manera en que se amar es mirándola a los ojos, a lo profundo de sus ojos azules, sus bellos ojos azules, dueños de mi corazón.

Publicado por Eduardo Horta G'

Escritor, autor del libro "Cien días después de ti". Pueden leer mi libro acá http://my.w.tt/UiNb/wSX4renNLB

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