No hay muchas maneras para empezar a contar una historia

No hay muchas maneras para empezar a contar una historia, la mayoría de ellas empiezan con; había una vez. Bueno, la mía también podría comenzar así, porque existió esa vez, en ella, en todo el fuego que había en mis manos cuando la tenía, en el frío que se formó en mí cuando se fue.Sigue leyendo “No hay muchas maneras para empezar a contar una historia”