Cada latido

Me cambiaste las reglas

Y de repente cambiaste todas mis reglas. Porque en mi código de dignidad no cabían las cartas sin respuesta, los besos simulados, los abrazos con amor. Me cambiaste las reglas, esas que me exigían amarme a mi antes que a nadie, dormir con los ojos secos, cantar sin un nudo en la garganta. Me cambiasteSigue leyendo “Me cambiaste las reglas”

Morir de amor

Estuve tan acostumbrado al rechazo que tus caricias llegaron a robarme la tristeza. Vivía siempre carente de amor propio, por eso pensaba que no podía dárselo a alguien más, pero me equivoque, porque cuando tu llegaste te lo entregue todo. Y aún con tanto tiempo de por medio no he logrado borrar un sólo recuerdo,Sigue leyendo “Morir de amor”

Vuelve

Vuelve, vuelve a mirarme, vuelve a dejarme sin aliento, vuelve a acerlerarme el corazón, vuelve a dejarme mudo, vuelve a cortarme la respiración, vuelve a acariciarme con tu voz, vuelve a jugar con mi cabello, vuelve a darme besos con intensidad, vuelve a tomarme la mano, vuelve a dormir sobre mis piernas, vuelve a rodearmeSigue leyendo “Vuelve”

Quien olvida nunca amó.

Mujer de mis ojos XVIII

Otro día sin respuesta alguna. Escribiéndole a la soledad, a su nombre tan distante del mío. Como una roca que es arrastrada por la mar alejando la de sus aguas, sin posibilidad de regresar, a menos que la misma mar la lleve agua dentro con ella nuevamente. Así es como estoy, la única manera deSigue leyendo “Mujer de mis ojos XVIII”

Amar no significa poseer

La vida es un privilegio

Aveces olvido que la vida es un privilegio, y digo privilegio porque no todos tenemos esa dicha de poseerla. Hay personas a las que la vida se les va sin más, en un abrir y cerrar de ojos, en un suspiro, con la rapidez con que la luz se escapa del bombillo cuando presionas elSigue leyendo “La vida es un privilegio”

Creer en ti

Así muere el orgullo, o la dignidad…

Hola Zoe. Perdona mi insistencia. Pero no puedo estar así, me parece injusto e inecesario. Sólo quiero saber de ti, de la mujer de mis libros. Quiero dejar el orgullo. Ahorita estuve con tu mamá, y no pude evitar sentir todo eso que me ha echo escribirte, y que me hace callar también. Porque soySigue leyendo “Así muere el orgullo, o la dignidad…”