Amor, voy a contarte algo…

Amor, voy a contarte porque aveces estoy tan ausente de tus ojos, creo que ya lo sabes, pero, quería decirlo. Me ausento para que no lo haga la comida, el dinero, todo lo que ahora mismo debes estar viendo a tu al rededor. Me ausento con la única Esperanza de que no tengas nunca ese hueco en el estómago que tuve tantas veces de niño, para que tus zapatos no pierdan el brillo porque son los únicos que acarician tus pies, para que en las noches que llego encuentre una cama llena de ese calor que solo se encuentra en la familia. Me ausento no para que aborrescas extrañarme, si no para que me extrañes y no me aborrescas. Me ausento como lo hizo Quizás papá, aunque yo pienso que yo nunca me he alejado tanto como el, o como mamá porque te preparo para cuando yo no esté. Me ausento porque en mis momentos de inocencia nunca supe lo que era una moneda en el bolsillo, porque no me hizo falta, fui feliz con lo poco que encontraba donde estaba, pero, el recuerdo me despierta para alejarte, para alejarlas de esos momentos. Me ausento para ustedes, para mi, porque la vida no se vive siempre de la mano, pero si del corazón. Y si me he ausentado tanto es porque, en resumen; lo quiero todo, aun cuando no tuve nada, todo, todo para ustedes dos.

Eduardo Horta G’

Antes de dejar de serlo

En escala del 1 al 10 no tendría definición, ni lugar. Fue algo más que una escala, que una medición. Algo más en el sentido estricto de la expresión; ese extra, eso llamado oxígeno, ese sonido del latido del Corazón viajando por cada centrimetro de nuestra composición. Eso eras, fuiste, dejaste de serlo. En un pasado con la chispa del primer amor, del único, del hormigueo Inexplicable, de la felicidad inagotable. En un pasado que lleva tu nombre, tu aroma, tu sonido, tu silencio y todo eso que fuiste antes de dejar de serlo.

Su escritor; Eduardo Horta G’