Cierra tus ojos 

Cierra tus ojos, el tiempo no lo logró. Sigo ahí, sigues aquí, a centímetros de la imaginación. Piensa en mí cuando lo necesites, recuérdame cada que sientas frío, cada que la oscuridad te de pavor, cada que la soledad quiera hacerte compañía, cada que la vela comience a apagarse, cada que la luna no te ilumine más, cada que el llanto te deje seca, o cuando la voz se te corte cada que le cuentas al mundo sobre lo nuestro. Ciérralos, yo no me iré, tus venas me guardan, tus ojos me ven, aunque, aveces nublado. Cierra los ojos, imagina las veces que me decías te amo, Ciérralos, fuerte, hasta que me encuentres y entiendas que no se va quien no se olvida, quien nunca se deja de amar. 

                          Eduardo Horta G

Anuncios

Imagina

Imagina por un momento que volverás a sentir lo mismo, que las huellas jamas se irán, que los besos te cerraran de nuevo los ojos, que el corazón palpitara descontroladamente, que la respiración perderá el ritmo natural. Pero, sólo imagina, imagina para que te des cuenta que el amor solo golpea con la misma fuerza una sola vez.

Eduardo Horta G

Besame

Besame con el alma, sin la prisa de la desilusión, sin el temor del rompimiento, sin la obligación de que suceda algo después, sin la esperanza del enamoramiento, sin el titubeo que sucede al abrir los ojos, sin las lagrimas de los besos pasados. Besame, de una manera en que la piel pueda gritar de felicidad.

Eduardo Horta G

Entonces la vi

Entonces la vi con la misma sonrisa que el primer día, con el cabello igual de perfecto, con el mismo tono de voz, con la mirada y su brillo impecable, con las mejillas igual de rosadas. La vi, detrás de mis gafas oscuras, sentado de manera invisible para sus ojos, tan lejano en nuestra cercanía. La vi, sin que se diera cuenta de la nostalgia que me separaba de ella, sin que percibiera que mi corazón latía apretadamente por no poder tomarle la mano, sin que sus manos rompieran todo el vacío que había desde su partida.

Eduardo Horta G